martes, 21 de julio de 2015

DUELO Y PÉRDIDAS EXISTENCIALES


MERECE LA PENA SEGUIR ADELANTE

 

 

A veces me imagino que, como un árbol grande, de mis pies salen raíces tan fuertes y profundas que llegan hasta el mismo centro de la Tierra.

 

Me mantienen erguida cuando hay tormenta y me nutren con la savia que da vida a todo lo que florece.

 

Así, bien sujeta, me siento segura como un bebé en brazos de su madre.

 

Si quiero llorar, lloro, porque la vida me mece, me sostiene y me une a infinidad de corazones.

 

Cuando me siento confiada y querida me alejo del ajetreo del día a día y me permito relamer mis heridas… y recuerdo.

 

He vivido tiempos dolorosos, imborrables, que son tan míos como el aire que respiro.

 

Pero cuando hago recuento de los 53 años transcurridos, no puedo hacer más que agradecer el amor que he recibido.

 

Sin cada una de las personas que se han cruzado en mi camino no sería la que soy, ni hubiese andado lo andado.

 

Todos me han ofrecido regalos, aunque a algunos, al principio, los veía como enemigos.

 

 ¡Cuánto nos cuesta ver más allá de los prejuicios, de las apariencias, de las etiquetas!

 

 Yo nací inflexible y la poca flexibilidad que he ganado se la debo enterita a esas personas que tanto me han costado.

 

Ahora puedo mirarlas a los ojos con cariño porque sé que son y han sido mis verdaderos maestros.

 

Lo mismo me ocurre con las adversidades. Sin ellas y, sobre todo, sin el golpe seco, insoportable, terrible que me produjo la muerte de mi hijo no hubiese descubierto en mí la valentía ni la fuerza del amor.

 

Durante estos 12 años, después de quedar sin nada, hundida y desnuda, he ido re-construyendo mi vida y puedo asegurar que es posible esperar con ilusión un nuevo día, aunque a veces, como hoy, me sienta triste.

 

Porque mi tristeza es dulce, la herida que lamo es rosada, nada tiene que ver con la desesperación de los primeros tiempos.

 

Merece la pena seguir adelante porque ahora sé que la alegría forma parte de mí, está en cada uno de nosotros.
 
El proceso del duelo no está ligado solamente a la pérdida de seres humanos, sino también de una casa, un país, un rosal familiar traído de otra parte, una mascota, etc. en fin, cualquier objeto al que uno tenga especial afecto por ser un recuerdo personal, familiar o cultural, y que es valioso para nosotros aunque carezca de valor monetario.
Es poco frecuente que uno pueda hacer el duelo solo. Para expresar con certeza la totalidad de las emociones, se necesita a alguien. Se necesita ser escuchado, entendido y acompañado con empatía por una persona o grupo que funcionen como "contenedores".
Aunque nos apresuren a terminar rápido con el duelo, cada uno hace a su modo, vive su vida y sus sentimientos a un ritmo propio. El duelo requiere un trabajo particular y doloroso, penoso y largo, pero que, cuando se termina, permite no sólo "sobrevivir con lo inaceptable sin aceptar", sino vivir. El duelo puede durar de uno a tres años. Algunas personas quedan destruidas por la pérdida... eligen morir antes que aceptar ese proceso que les permite aprender a vivir de otro modo, admitiendo aquello que les falta.
Hombres y mujeres hacen el duelo de manera diferente. Cada quien su propio modo de sentir y de actuar.
No hay edad para hacer el duelo... más vale tarde que nunca.
Desde el punto de vista transgeneracional muestra que si uno es incapaz de hacer el duelo, o se niega a hacerlo, lo hacen las generaciones siguientes... como culpas heredadas y se convierte en un peso y un sufrimiento que arrastran sin poder asociarlos a la causa.
Hay que empezar por aceptarse tal como uno es (y no tal como se quiere ser) para poder aceptar a los demás.
Hay que hacer el duelo de nuestros sufrimientos y de todas nuestras pérdidas, dejar de rumiar las injusticias de la vida, del destino y de los "enemigos, los malos"  o de cualquier otro perseguidor. Dejar de decir como los niños "No es justo" o "Exijo algo a cambio" o "quiero que me pidan perdón". Los sufrimientos ocasionados por las pérdidas y los duelos suelen ser experiencias iniciáticas que, como toda prueba, nos enseñan a evolucionar.
 

viernes, 19 de junio de 2015

Entre libertad y destino transcurre nuestra vida.
En el pasado, todo queda...
¿Que hacemos con nuestro pasado?
LOGROS
TRAGEDIAS
ACIERTOS
PERDIDAS
FRACASOS
SENTIDOS INCONCLUSOS
¿Como re significar lo que ya nos ha ocurrido?

Hay que darle un lugar en nuestro corazón primero q nada... Hacerle una reverencia reconociéndolo y aceptándolo... Cometimos errores y omitimos respuestas; pero YA PASO!

¿Cómo resignificar nuestro pasado para aportarle al Futuro?

En el PRESENTE, lo único con lo que realmente contamos, sacamos la experiencia de ese pasado y TOMAMOS DECISIONES oportunamente....
Decisiones PLENAS DE SENTIDO, DECISIONES DESDE NUESTRA DIMENSIÓN ESPIRITUAL... al decidir, le estamos aportando a nuestro futuro al mismo tiempo que estamos haciendo DIGNO nuestro pasado, de tal manera que hagamos "ALGO MAS GRANDE" con nuestra historia, con nuestras -perdidas y ganancias - q la s colmemos de sentidos y hagamos Algo Mejor con su significado y su valor.

Desde el presente ( como regalo que es) DECIDIMOS. al decidir, le apostamos al futuro para que se convierta en NUESTRO PASADO PLENO DE SENTIDO. Así habremos construido Responsablemente nuestra historia: 

EL REYNO DE LO REAL Y EL REYNO DE LO POSIBLE!!!

miércoles, 3 de junio de 2015

TALLER "DE LAS CRISIS AL SENTIDO DE VIDA"


 QUÉ ESPERAR QUE NOS BRINDE ESTE TALLER?

Si tomamos en cuenta el significado y la acepción de la palabra "CRISIS"; si solo cambiamos unas letras, vemos que casi se escucha igual:
CRISIS, que CRECES...

En la cultura china la palabra CRISIS tiene doble acepción: Peligro y Oportunidad... 

Como dice Judith Viorst en su Libro: EL PRECIO DE LA VIDA; las pérdidas necesarias para vivir y crecer:

<<Desde el primer instante de la vida toda nuestra existencia está signada por separaciones y renunciamientos hasta culminar en la extinción de la vida misma. Son las pérdidas necesarias que nos permiten subsistir. Debemos afrontar el paso de la infancia y de nuestra juventud, la ausencia de nuestros seres queridos. No se puede amar profundamente sin volverse vulnerable y dejar o perder algo...

Siempre nos vemos obligados a dejar algo de lado para crecer como seres humanos y asumir el precio de la vida>>.

TODA RENUNCIA TIENE SU VALOR... EN LA RENUNCIA MISMA, ESTÁ ESE VALOR; SOLO NECESITO RECONOCERLO.

El terapeuta Bill O Hanlon no nos enseña únicamente a superar una crisis, sino también a avanzar a partir de esa experiencia.... Las crisis y los problemas son oportunidades para rectificar a mitad de camino y, de este modo, aprender a crecer... Conseguirlo está en nuestras manos. Si estamos pasando por un momento difícil, necesitamos trazar nuestro MAPA  para guiarnos a través de los mares hostiles que son las Crisis para, finalmente, llegar a buen puerto.
En este taller aprenderás no sólo a afrontar las crisis, reconocer su procedencia e identificar su magnitud, sino también a darles sentido y resignificarlas para superarlas y sacarles el máximo provecho.

Este taller está enriquecido con muchos matices y tonalidades que plenificadas de sentido te darán la oportunidad de crecer, aprender y fortalecerte... Te llevarás herramientas y recursos para afrontar en el futuro lo que la vida te prensente.

En las palabras de Viktor Frankl, Padre de la Logoterapia:
No somos nosotros quienes hacemos preguntas a la vida, no es sino la vida misma, la que nos cuestiona a cada instante brindándonos la oportunidad de cambiar lo posible y aceptar lo que no podemos cambiar... CAMBIÁNDONOS A NOSOTROS MISMOS.

 GRACIAS A LA VIDA QUE ME HA DADO TANTO... dice Mercedes Sosa en su Canto que es nuestro propio canto!



miércoles, 27 de mayo de 2015

HAY AMOR SIN COMPROMISO ?


 

HAY AMOR SIN COMPROMISO?
El orden bueno
Lo que Hellinger presenta es un orden antiguo que actúa en nuestro interior. Este orden nos determina mucho más de lo que conscientemente sabemos. En las constelaciones, los representantes reaccionan espontáneamente, mostrando los sentimientos que provienen del lugar que ocupan. Experimentando con diferentes posiciones y expresando sentimientos y mensajes claves, se puede averiguar si algo corresponde a la dinámica reinante en la constelación. Sólo si un paso sirve para apaciguar el sistema entero, sólo si todos los miembros de la red relacional se sienten aceptados y acogidos, se puede hablar de un orden bueno. Un orden impuesto desde fuera permanece en la superficie, mientras que un orden que emana del interior también actúa en lo profundo.
Por su gran importancia quisiera repetir este punto: ¡Este orden no es ninguna base ideológica! Exige, en cada caso concreto, una comprobación basada en las reacciones de los participantes. Así pues, mediante este trabajo, una y otra vez se logra traer a la luz lo oculto y hacer visibles las causas de determinados conflictos. La realidad aceptada es liberadora, disuelve las implicaciones en viejas ilusiones y abre el paso a la reconciliación. De esta manera, la perspectiva se amplía y, con ella, también la responsabilidad.
Sin embargo, estas constelaciones no sólo explican y resuelven casos individuales. Aquello que en muchas constelaciones resulta igual o similar nos permite deducir las estructuras generales que rigen en nuestras relaciones.



Dar y tomar
A la larga, una relación únicamente puede ir bien si en ella existe un equilibrio entre dar y tomar. Siempre que sólo es una parte la que da, se crean un desequilibrio y una tensión que nos apremian a buscar la compensación. En cuanto el otro devuelve algo, la tensión puede cesar. Si éste último da un poco más de lo que recibió, se mantiene una tensión buena en la relación.
"La felicidad en una relación depende de la medida en que se toma y se da. Un movimiento reducido sólo trae ganacias reducidas. Cuanto más extenso sea el intercambio, tanto más profunda será la felicidad. Sin embargo, existe una gran desventaja: la vinculación resulta aún más fuerte. El que quiera la libertad, tan sólo puede dar y tomar muy poco y tan sólo puede permitir un intercambio muy reducido entre ambas partes." (También las demás citas de Hellinger se ponen en cursivas.)
Aquellas relaciones en las que únicamente uno da, mientras que el otro tan sólo toma, corren el peligro de fracasar. En algún momento, uno de los dos ya no soporta el desequilibrio - ¡y puede ser muy bien aquél que recibió demasiado! - y se va.
Lo que vale para la compensación del bien, también es válido para la compensación del mal. En cuanto uno comete una injusticia con el otro, hiriéndolo, se desarrolla la misma necesidad de compensación. El autor debería ofrecer un sacrificio o algún tipo de satisfacción que aproximadamente corresponda a lo que hizo; así favorece la relación. También es correcto exigir la compensación. Para la compensación del mal resulta especialmente provechoso exigir algo menos que el otro hizo.


El que se considera demasiado noble para exigir la compensación, por ejemplo perdonando generosamente, daña la relación, ya que no resuelve la necesidad de compensación de una manera humanamente comprensible. Todo lo contrario, aún agrava el desequilibrio, ya que, por una parte, él es la víctima, por otra parte, se pone por encima del otro, perdonándole. Esta es una de las razones por las que Hellinger dice: Muchas veces, el que parece ser el bueno, en realidad es el malo.


La vinculación
Frecuentemente, las constelaciones ofrecen una imagen fascinante en cuanto se configuran las relaciones con parejas anteriores, especialmente con un primer amor. Aunque haga veinte o treinta años de eso, los representantes se miran radiantes, mostrando claramente la fuerte atracción que sienten. Es un vínculo sorprendente que aquí aparece y que la persona que configura la constelación no conocía conscientemente en toda su profundidad. Tampoco hay ninguna diferencia si la relación, hacia fuera, estaba legalizada o no. Por tanto, en las constelaciones es correcto hablar de "tu marido" o de "tu mujer" siempre que se trate de un vínculo serio.

¿Cómo puede darse esta vinculación? La sexualidad unida al amor vincula. En cuanto dos personas hacen el amor - con amor -, se crea un vínculo, independientemente de si lo quieren o no, de si tenga sentido, corresponda, sea socialmente aceptable, o no.
Este vínculo tiende a una unión duradera, es decir al matrimonio. Si uno quiere el matrimonio, pero el otro se niega, esta negación se vive como una herida que puede llevar al fracaso de la relación. En el trabajo con constelaciones, al hablar de una relación de muchos años, la pregunta de Hellinger es: ¿Por qué no os casásteis? (Al mismo tiempo suena en mis oídos la frase de Osho: "El matrimonio es la muerte del amor."- ¿Pero quizás, una vez muerto el amor, no tenga ninguna importancia saber si fue por el matrimonio o por no estar casados?)
Tampoco este vínculo es indisoluble. Así, por ejemplo, una mujer, cuyo marido está paralítico desde que tuvo un accidente, acude a la terapia familiar. Hellinger le dice que cada uno tiene que llevar sólo una suerte así, sin poder esperar que su pareja siga atada toda su vida.
El vínculo es más fuerte en la primera relación, es decir que con cada separación y cada nueva relación decrece. El que muchas veces se separa, poco a poco pierde la fuerte vinculación original con una pareja. Sin embargo, hay que distinguir claramente entre vínculo y amor.
 
"La segunda relación ya no tiene la misma profundidad que la primera. No puede tenerla, ni tiene por qué tenerla. Sin embargo, no quiere decir que será menos feliz o que habrá menos amor. Incluso puede ser que el amor en la segunda relación sea más grande y más profundo. Sólo una vinculación en el sentido original, como en una primera relación, se les niega."
 
Hellinger subraya que no existe la pareja única y verdadera; todo lo contrario: el que convierte a su pareja en la única ("Si te fueras, no lo resistiría"), exige demasiado de la relación. Esta dependencia corresponde a la relación de un hijo con sus padres, pero no entre adultos. En cambio, hay que decir: "El mejor hombre y la mejor mujer raras veces se encuentran. Por regla general, el hombre bueno y la mujer buena son suficientes."


martes, 12 de mayo de 2015

ERES CODEPENDIENTE?


  AHORA PODREMOS SABERLO A TRAVÉS DE ESTA SENCILLA ENCUESTA...

Dado que el primer paso para salir de una enfermedad es reconocerla, proponemos una serie de preguntas recopiladas de varios cuestionarios usados en el tratamiento de la codependencia.
Responde al cuestionario con sí ó no.
  1. ¿Te comprometes demasiado?
  2. ¿Te ves forzado a ayudar a otros a resolver sus problemas? (Por ejemplo, ¿ofreces consejos que no te piden?).
  3. ¿Te sientes demasiado responsable de los sentimientos, pensamientos, acciones, necesidades y bienestar de otros?.
  4. ¿Te enorgulleces de crear calma en una situación caótica?
  5. ¿Tratas de complacer a otros y nunca a ti mismo?
  6. ¿Te cuesta trabajo expresar tus sentimientos?
  7. ¿Tienes dificultad en completar un proyecto? (llevarlo a cabo de principio a fin)
  8. ¿Tienes dificultad para divertirte?
  9. ¿Creciste en medio de demasiados "deberías"?
  10. ¿Tiendes a ignorar problemas y pretendes que no existen?
  11. ¿Creciste en una familia problemática, reprimida, químicamente dependiente o disfuncional?
  12. ¿Sientes que si no eres productivo no vales?
  13. ¿Te sientes incómodo cuando te alaban?
  14. ¿Te sientes atrapado en las relaciones?
  15. ¿Quisieras tener más tiempo para ejercicios, aficiones o deportes?
  16. ¿Dices muy seguido que ya no tolerarás más ciertas conductas de otras personas?
  17. ¿Te sientes a menudo "loco" y ya no sabes qué es ser "normal".
  18. ¿Te sientes muy ansioso por un cambio o promoción en el trabajo?
  19. ¿Mientes o exageras, cuando sería igual de fácil decir la verdad?
  20. ¿Buscas constante aprobación y afirmación?
  21. ¿Tienes miedo de tu propia ira?
  22. ¿Buscas personas necesitadas para ayudarlas?
  23. ¿Tratas de guardar tus sentimientos para ti mismo y poner buena cara?
  24. Cuando tienes pereza, ¿te excusas?
  25. ¿Llegas siempre tarde a las citas, reuniones, etcétera?
  26. ¿Te sientes cansado y sin energía?
  27. ¿Sientes que si no te llevas bien con tu superior, es por tu culpa?
  28. ¿Te disgusta tomar cualquier riesgo?
  29. ¿Tiendes a gastar el dinero compulsivamente, comer más de lo debido, tomar tranquilizantes, fumar, trabajar en exceso, o beber demasiado?
  30. ¿Has perdido interés en el sexo?
  31. ¿Tienes frecuentes problemas médicos con colitis, úlceras, hipertensión, asma, dolores de cabeza o de espalda?
  32. ¿Te accidentas frecuentemente?
  33. ¿Tienes miedo al abandono, a la soledad, al rechazo?
  34. ¿Tiendes a menospreciar los problemas, a racionalizarlos y frecuentemente dices, "sí, pero..."?
  35. ¿Te encuentras frecuentemente culpando a otros?
Si tu calificación es mayor de cinco respuestas afirmativas, puedes considerarte una persona codependiente.[María Esther Barnetche de Castillo, Elia María Barnetche de Maqueo, Tesha Prieto de Martínez Báez, Quiero Ser Libre, Manual de Trabajo, 28-29]
En la práctica soy codependiente cuando yo pienso que soy responsable de los pensamientos, los sentimientos y las acciones del otro, y pienso que el otro es responsable de mis pensamientos, mis sentimientos, y mis acciones. Hay cierta confusión o mezcla de identidades en una relación codependiente. Un codependiente no sabe dónde termina él, y dónde empieza la otra persona.

Este cuestionario, tan sencillo pero muy asertivo, nos dará la pauta para reconocer si somos "codependientes" ... reconocerlo es en sí  un paso enorme para atender y resolver nuestra manera adictiva de vivir. Lo sano, y lo auténtico es Vivir en Libertad asumiendo nuestra responsabilidad ... DEJAR DE MANIPULAR!
SOLAMENTE SER UNO MISMO!!!